10. ¡adiós muchachos!
En estas canciones y en varios arreglos de algunas otras se ve claramente que a estas alturas el jazz nos había sorprendido y cautivado. Hay cantantes que hacían de su voz la línea a seguir, siendo los instrumentos un acompañamiento que la arropaba y ayudaba. Esta fue la idea inicial de soidemersol, una chica con piano y orquesta detrás, pero al ir avanzando nos dimos cuenta de que funcionaba solamente en determinadas canciones. Curiosamente, en las que la orquesta toma un papel significativo nos era imposible quitar guitarras y bajo, y en estas más jazz pensamos que lo que acentuaría este aspecto sería basarlas en instrumentos que nosotros tocábamos, pero haciéndolo de forma distinta, como hacían guitarristas de discos que fuimos descubriendo meses antes.
volver